Por Isabel San Martín Erice. Enfermera educadora en Diabetes

Después del verano, recuperar los horarios de trabajo, las obligaciones y las rutinas diarias puede hacer que durante unos días nos cueste más conciliar el sueño o que tengamos la sensación de no descansar bien. Nuestro organismo necesita volver a ajustar sus ritmos y, en este proceso, mantener unos horarios regulares puede ayudarnos a recuperar progresivamente un sueño de mayor calidad.

Dormir bien no solo sirve para descansar. El sueño participa en la regulación metabólica, cardiovascular, inmunológica, cognitiva y emocional, y mantener unos patrones de sueño adecuados forma parte del cuidado de nuestra salud. En las personas con diabetes, la duración, la calidad y la regularidad del sueño adquieren además especial importancia, ya que un sueño insuficiente o fragmentado se ha relacionado con un peor control metabólico y glucémico.

Con la vuelta a la rutina, puede ser un buen momento para revisar también nuestros hábitos de sueño: recuperar horarios estables, mantenernos activos durante el día, evitar estimulantes por la tarde, cenar ligero y reducir el uso de pantallas antes de acostarnos son algunas medidas sencillas que pueden ayudarnos a descansar mejor.

En las siguientes infografías te contamos por qué el sueño es importante y qué podemos hacer para mejorar su calidad.


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