¿QUÉ PASA CON LAS GRASAS Y LAS PROTEÍNAS?

Por: Isabel San Martín Erice. Enfermera de ANADI

Hasta ahora, nos hemos centrado en el contaje de los hidratos de carbono (HC) como principal nutriente que aporta glucosa y modifica los niveles de glucemia. Pero hay que recordar que existen otros dos macronutrientes de los cuales el organismo extrae energía para ser utilizada por las células: las proteínas y las grasas. Existen otros nutrientes como las vitaminas, los minerales y el agua muy importantes para el correcto funcionamiento del cuerpo pero que no tienen repercusión en los niveles de azúcar. Para poder corregir correctamente, evitar la hipoglucemia inicial y la hiperglucemia tardía, es necesario realizar algún ajuste cuando se vaya a comer este tipo de alimentos: hablamos de barbacoas, pizzas, nachos, burguer, etc. 

¿De qué manera afectan a la glucemia? Por un lado, las grasas retrasan la digestión debido al enlentecimiento del vaciado gástrico (que es el paso de la comida del estómago al intestino delgado, donde comienza la absorción de los nutrientes) y prolonga el tiempo en el que se va absorbiendo la glucosa proveniente de los carbohidratos. Por otro lado, las proteínas aumentan la secreción del glucagón (hormona encargada de producir y mandar azúcar a la sangre) del páncreas. Desde hace unos años se ha venido investigando en el impacto que tienen las grasas y proteínas en la glucemia postprandial ya que producen un pico de elevación de glucemia de manera tardía: a partir de la tercera hora tras la ingesta pudiendo continuar su efecto hiperglucemiante hasta las 8h. Los estudios señalan que el impacto en la glucosa 3 horas después de haber comido carbohidratos en combinación de 35 g de grasa y/o 40 g de proteína, es equivalente al que resulta del consumo de 20 g de carbohidratos sin insulina. El contaje que creíamos tener bajo control hasta este momento se nos va complicando al entrar en la ecuación estos dos macronutrientes.  

Si has llegado hasta aquí leyendo sobre las grasas y proteínas, seguramente te estés preguntando: ¿y por qué cuando como pizza tiende a bajar mi glucemia? Efectivamente, la pizza es el ejemplo más común cuando hablamos de grasa-proteína pues en el mismo alimento tenemos hidratos de carbono en la base de la pizza, la grasa del queso y muchas veces proteína por el jamón, el bacon o el salami. En este caso, se produce una hipoglucemia inicial porque al comer pizza e inyectar el bolo de insulina ultrarrápida, el efecto de esta comida no coincide con la acción de la insulina; es decir, la insulina comienza a hacer efecto mientras los carbohidratos todavía están esperando en el estómago debido al enlentecimiento del vaciado gástrico de las grasas, del que ya te hemos hablado. Por esta razón puedes experimentar una hipoglucemia poco tiempo después de consumirla y, posteriormente, la subida de la que venimos hablando. 

Vemos, por lo tanto, que tenemos algunos problemas que nos hacen más difícil el correcto contaje cuando se trata de las grasas-proteínas. Las grasas y las proteínas no afectan igual y se puede producir un aumento de las hipoglucemias. Así como utilizamos los gramos o las raciones para medir los hidratos de carbono de un alimento, para calcular las grasas y las proteínas, nuestra herramienta es la unidad grasa – proteína (UGP), que nos indica si un alimento tiene una cantidad de grasas y/o proteína lo suficientemente significativa para que impacte a nuestra glucemia.  Según la Sociedad Española de Diabetes, cada 150 kcal grasa-proteína equivale a UNA UGP e indica la cantidad extra de insulina que hay que sumar a las unidades correspondientes si sólo se contasen los hidratos de carbono. Para hacer el cálculo hay que saber que 1g de grasa aporta 9Kcal, y 1g de proteína 4Kcal. 

A priori el cálculo es complicado porque hay que hacer varias operaciones hasta llegar al resultado final de saber cuántas unidades más de insulina hay que administrarse. Con el ejemplo de etiqueta nutricional que mostramos más adelante habría que: 

  • Calcular el nº de gramos de grasa y proteína que se van a comer: si comiéramos una porción de 100gr (la pizza completa son 400gr) >> 7,50g de grasas y 14 gr de proteínas
  • Calcular las Kcal que aportan cada uno de ellos 7,9×9= 67,5 Kcal aportadas por las grasas 14×4= 56 Kcal aportadas por las proteínas. TOTAL=123,5Kcal
  • Pasar esas Kcal a UGP: Si 150Kcal es 1 UGP, 123,5 serán 0,8UGP. Esta sería la cantidad extra de insulina rápida que tendríamos que administrar. 

Para las personas con diabetes usuarias de Sistemas de Infusión Continua de Insulina, existe la herramienta Dual Bolus. Esta aplicación, creada por la Unidad de Diabetes Pediátrica del Hospital General Universitario de Alicante, permite el cálculo de bolos duales utilizando las Unidades Grasa-Proteína haciendo más fácil la gestión e introducción de datos del bolo dual en el menú de la bomba de insulina.Comida en una mesa

Descripción generada automáticamente

Estrategia para facilitar la administración de insulina rápida: recuerda que lo que aquí te mostramos son estrategias a nivel general. Consulta con tu equipo de diabetes de referencia si hay alguna particularidad que en tu caso debas tener en cuenta.

1. Contar cantidad de HC 

2. Conociendo tu ratio, calcula la insulina que necesitas para los HC que has contabilizado  

3. Aumenta la dosis en un 20-30% (por las grasas-proteínas que vas a tomar) 

4. Divide la dosis en dos momentos de inyección: un 70% al inicio y un 30% transcurridas dos horas.