CONTAJE DE HIDRATOS DE CARBONO; NO TODO ES CONTAR: 1ª parte

Por: Isabel San Martín Erice. Enfermera de ANADI.

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE LA ALIMENTACIÓN?

El autor del libro: “Comer con conciencia: una guía para redescubrir la relación saludable y divertida con la comida”, Jan Chozen Bays, considera que hay siete tipos de hambre con los que una persona puede identificarse en algún momento de su día a día: el comer por los ojos, el hambre de olfato, el hambre de boca (el que incita a probar distintos sabores y texturas en un bufet, por ejemplo), el hambre de estómago (el que te lleva a picotear entre horas por tener sensación de estómago vacío), el hambre celular (el que nos lleva a satisfacer antojos), el hambre de pensamiento (el que invita a comer de manera saludable porque racionalmente sabe que es el más adecuado) y el hambre de corazón (el que impulsa a comer de manera compensatoria). Es decir, la alimentación para el ser humano es algo más que ingerir comida y tiene una mayor significación que un mero intercambio de nutrientes. Para las personas con diabetes, la relación con la comida se presenta como algo más que un tipo de hambre: es un elemento clave para tener en cuenta en su terapia diaria. En especial, y debido a su función como principal macronutriente que proporciona energía al organismo, la relación con los hidratos de carbono es de especial relevancia pues un buen contaje de carbohidratos le va a permitir tener autonomía e independencia a la hora de planificar su plan nutricional, disponer de una alimentación variada y disfrutar de la comida.  Por todo esto, lo habitual es que los hidratos de carbono representen alrededor de un 55% del total de las calorías ingeridas durante el día. Adquirir habilidades para realizar este contaje es el objetivo del presente artículo. 

Antes de empezar a contar hidratos de carbono (HC), hay algunos conceptos con los que la persona con diabetes (principalmente aquellas con diabetes tipo 1) debe estar familiarizada para así entender la importancia del contaje de raciones. Estos son: la ratio insulina/HC, Objetivo Glucémico, Factor de Sensibilidad e Índice Glucémico. En este artículo, vamos a pasar a explicarlos uno a uno. En el artículo del próximo mes, nos meteremos en harina y te desvelaremos las claves para un buen contaje de HC, así como las diferentes maneras de realizarlo. En enero, hablaremos sobre las Grasas y Proteínas: ¿Qué pasa con ellas? Sí, también hay que tenerlas en cuenta. ¡No te lo pierdas!

¿QUÉ ES LA RATIO INSULINA/CARBOHIDRATO?

La ratio es la cantidad de insulina rápida que se necesita para metabolizar una ración de Hidratos de Carbono. En España, una ración de hidratos de carbono (HC) equivale a 10g (en otros países la equivalencia es otra). La mejor forma de calcular qué cantidad de HC que contiene el alimento o alimentos que vamos a consumir es leer el etiquetado nutricional y/o manejar las tablas de raciones de HC. (que puedes acceder pinchando aquí), aunque hay otras maneras que el mes que viene se comentarán. En general, las necesidades de insulina no son iguales en todas las comidas, siendo superiores en desayuno, después las de la de merienda-cena y finalmente, comida; por ello, es posible que tus ratios sean diferentes en los distintos tramos horarios. La ratio normalmente la calcula tu especialista en endocrino y es quién establece este parámetro en los sistemas de infusión continua de insulina o en la aplicación que utilices para el cálculo de dosis (SocialDiabetes, por ejemplo). Conocer tu ratio te va a permitir la libertad de ajustar tu dosis de insulina rápida a la comida que vas a ingerir, y no al contrario, pudiendo así tener una mayor libertad y variedad en tu plan nutricional y reduciendo, igualmente, los episodios de hiper e hipoglucemia. 

¿Cómo calcularlo?: Para calcular tu ratio necesitas partir de una ratio hipotética que puede ser 1:1 (una unidad de insulina por cada ración de HC), en un tramo horario concreto. Se aconseja que sea durante el desayuno pues suele ser la comida más estable en cuanto a nutrientes y raciones. La ratio se debe calcular partiendo de una glucemia basal en rango y teniendo en cuenta la dosis de insulina rápida que se suele utilizar y la cantidad de HC que se consume en cada una de las comidas del día. Para poder realizar tú mism@ el cálculo, te aconsejamos que leas este post en donde te lo explican paso a paso. 

OBJETIVO GLUCÉMICO: 

Normalmente tu objetivo glucémico estará entre 100-120mgr/dl. Aunque, como siempre, será tu endocrino quién lo establecerá y puede que varíe en algún momento del día, especialmente si vas a hacer ejercicio o una actividad física, o si te encuentras en un proceso infeccioso. 

EL FACTOR DE SENSIBILIDAD

El Factor de Sensibilidad (FS) es la cantidad de glucemia (azúcar en sangre) que desciende cada unidad de insulina rápida administrada. Resulta de dividir 1700 (número estándar no modificable) entre la dosis total de insulina al día (tanto lenta como rápida) y es un concepto indispensable para el cálculo de los bolos correctores. Conocer el FS te permitirá ajustar la cantidad de insulina rápida que necesitas para llegar a tu glucemia objetivo. Imagínate que tu glucemia objetivo está en 100mgr/dl y llegas a la hora de comer con una glucemia de 200mgr/dl; independientemente de las unidades que te vayas a administrar para cubrir la ingesta de HC, necesitas también bajar esos 100mgr/dl de exceso sobre el objetivo. El cálculo es sencillo:

Bolo corrector -> Glucemia actual – Glucemia objetivo /Factor de sensibilidad = Unidades de insulina 

Si precisas administrarte un bolo corrector entre comidas, debes tener en cuenta la cantidad de insulina activa, es decir, el tiempo transcurrido desde la última dosis de insulina rápida administrada y cuánto queda en tu organismo. Se recomienda esperar de dos a tres horas entre cada bolo corrector.

Tiempo desde inyección de insulina rápida½ hora1 hora1,5 horas2 horas2,5 horas3 horas3,5 horas4 horas
Insulina utilizada10%30%50%65%80%90%95%100%
Insulina activa90%70%50%20%20%10%5%0%

ÍNDICE GLUCÉMICO

El Índice Glucémico (IG) es un concepto que determina la velocidad con la que un alimento aumenta la glucemia en sangre. Su valor va de 0 a 110 y los alimentos que contienen una mayor cantidad de hidratos de carbono simples (azúcares) y no contienen fibra suelen tener un mayor IG (arroz blanco, pan blanco, bollería, galletas). Los rangos de IG se dividen en:

  • IG alto: alimentos que presentan un valor de 70 o superior (color rojo en las tablas que te hemos mostrado antes). Los alimentos de IG alto pasan a la sangre con mucha rapidez. 
  • IG medio: alimentos que presentan valores entre 56 y 69 (color naranja).
  • IG bajo: alimentos que presentan valores iguales o inferiores a 55 (color verde): Los alimentos de IG lento, pasan a la sangre muy lentamente. 

¿Se puede modificar el IG?

Los alimentos que contienen fibra o grasa suelen reducir su IG aunque contengan HC simples o azúcares. Como ejemplos podríamos hablar de las frutas y de los helados, ambos alimentos contienen azúcares, pero en general presentan un IG medio o bajo. El IG de los alimentos varías según el nivel de glucemia en el momento de la ingesta: con glucemias altas la misma cantidad de alimento presenta un mayor índice glucémico. Hay otros factores que pueden modificar el índice glucémico, como el tiempo de espera tras la inyección de insulina, la glucemia previa (como se ha indicado), el ejercicio previo realizado y el tipo de preparación de los alimentos. A este respecto, es importante señalar que a través de la preparación y cocinado de los alimentos podemos modificar el IG de los alimentos. También, la excesiva maduración y el tiempo de almacenado suben el IG. Además de elegir preferentemente alimentos ricos en fibra, también debemos saber que la cocción de los alimentos cambia su velocidad de absorción por el organismo. Por ejemplo, un plato de pasta al dente se absorbe de forma más lenta que si está muy cocinado. Los alimentos líquidos o muy troceados se absorben con mayor rapidez que aquellos otros menos elaborados. Por ejemplo, será más bajo el índice glucémico de una pieza de fruta que de un zumo, o el de unas judías verdes cocidas que en puré. 

¿DÓNDE ESTÁN LOS CARBOHIDRATOS? 

Ahora que tenemos claro estos conceptos, tal vez te estés preguntando por la cantidad de hidratos de carbono que necesitas en tu día a día y, lo más importante, dónde encontrarlos. 

Las guías médicas aconsejan que entre el 50 y 55% de las calorías totales provengan de los hidratos de carbono., aunque cada vez hay más estudios que señalan que este porcentaje podría ser inferior. Y con este porcentaje, ¿cómo “traducirlo” en gramos? Las guías proporcionadas por el Grupo de Estudio de la Diabetes en Atención Primaria (redGDPS) recomiendan, en personas sin obesidad, un aporte de entre 3 y 5 gr/kg/día de HC. ES decir, si tu peso es 60Kg, el aporte de hidratos de carbono diario sería entre 180 y 300gr/día. Pero, ojo, esta cantidad tiene que ser personalizada y de acuerdo con tus características personales, así que este es sólo un cálculo aproximativo. La Asociación Americana de Diabetes (ADA) recomienda personalizar el aporte de hidratos de carbono dependiendo de tipo de diabetes, del estado nutricional, la edad, el sexo, el nivel de actividad física y del perfil lipídico. Dependiendo de los niveles de triglicéridos recomendando incluso un mayor aporte de grasas, siempre que estas provengan de ácidos grasos monoinsaturados; los que están presentes en alimentos como: aceite de oliva, frutos secos, aguacate, productos lácteos

Respecto a dónde encontrar los de hidratos de carbono (HC) en la comida, debes saber que existen dos tipos de HC y sobre estos alimentos son sobre los que tendremos que realizar el contaje: 

  • Los almidones: presentes en el arroz, la patata, el pan, las legumbres, los cereales (pasta, pan, galletas), etc. 
  • Los azúcares: presentes en la fruta en forma de fructosa; en la leche, en forma de lactosa, la sacarosa, el azúcar blanco, etc. 

Las hortalizas y verduras son ricas en almidón y azúcares (en forma de glucosa y fructosa, aunque en cantidades inferiores a la de las frutas), por ello son alimentos que también deberemos tener en cuenta a la hora del contaje de raciones de HC.